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jueves, 25 de marzo de 2010

Salida invernal


Un club, un proyecto, varias reuniones, tres días de fiesta y dieciocho jóvenes y no tan jóvenes dispuestos a realizar la apuradísima salida invernal (ya que en nuestro tercer día entrábamos en primavera).
A sabiendas de que las previsiones meteorológicas no serían nada favorables en estos tres días la ilusión y ganas de emprender la partida fueron suficientes para no suspenderla, así pues, según lo previsto, el jueves se avanzó un grupo de doce y los seis restantes salieron en viernes.


DÍA 1: “El viaje de ida”

Salida de Castellón a primera hora de la tarde, parada corta pero interesante a mitad de camino para un cambio de conductores y una tomadilla en un bar de carretera servida por un barman que nos sorprende con una demostración de habilidad con un frasco de zumo y otros elementos.
Entretenidas comunicaciones con walkies entre los tres vehículos y llegada a la hora prevista y sin ningún contratiempo al refugio de Pineta.



Charlas, risas, cena...
y a dormir tempranito pues mañana se madruga.

DÍA 2: "Como lo que tenia que ser un vivac en montaña se convirtió en...¡Como vamos a salir de la jodida placa!

El día amaneció raso y con buena temperatura, la docena de montañeros partimos hacia el valle de Chisagües.
Una vez aparcados los vehículos y calzadas las botas cargamos crampones y piolets en las pesadas mochilas que venían ya preparadas de casa y dando un último repaso al material iniciamos, tal vez unos más nerviosos que otros, nuestro anhelado ascenso.
Risas y bromas con los que tienen menos experiencia y la mochila, con material para pasar dos días y una noche en montaña, parece quedarse pequeña (tranquilos, eso nos pasó a todos).


“Nuestro Desafío Extremo es el Pico Robiñera, una montaña esquiva, compleja y técnica con una ascensión vital, una ascensión de superación personal por pendientes radicales y con una aproximación brutal hasta el collado de Las Puertas”


Uno tras otro fuimos ascendiendo. El primer tramo de subida lo hicimos por una pista forestal cargada de nieve blanda y ganando altura progresivamente hasta llegar al fondo del valle.


Ascendemos por laderas empinadas en dirección al Collado de las Puertas.




La montaña es imprevisible y a tan solo 60m del collado nos encontramos con una jodida placa de nieve que chirrió al pisarla como dándonos la bienvenida. Los aludes de placa son los más frecuentes y los que provocan más accidentes, son frágiles ante una sobrecarga y aunque decidimos bordearla, por lo expuesto del terreno, porque éramos muchos, porque comenzó a nevar y porque al día siguiente teníamos que descender por el mismo sitio decidimos no arriesgar y retrocedimos.


Votaciones para decidir nuestro futuro: Noche en vivac (en lugar distinto al previsto) o noche en refugio. Para disgusto de algún@s el refu gana la partida. Los que están mojados sonrien mientras imaginan la ducha caliente y su ropa seca.

Comienza el descenso y con él la lluvia. El largo, muy largo camino de bajada se vuelve interminable para muchos y temido (sorprendidos por las huellas de un ‘oso’) para otros. Es aquí cuando cada uno pone su ritmo de bajada.
Poco a poco vamos llegando hasta la última curva en la que están aparcados nuestros vehículos. Nos encontramos al pequeño grupo de seis que ha salido hoy de casa y que se han acercado para según lo previsto hacer una comunicación por walkies entre los dos grupos. Les sorprende que hayamos descendido y les contamos todo lo que ha ocurrido. Mientras unos esperan a que lleguen los más rezagados los demás salen hacia el refugio para comunicar que preparen cena para todos.

De nuevo al refu agradable cena todos juntos reviviendo lo que ha ocurrido en el día y contandonos las anécdotas y experiencias.

DIA 3: "De paseo por el valle de las cascadas de hielo"

Para el día de hoy el grueso grupo de dieciocho se divide en tres pequeños grupos.
Siete salen equipados con esquís y raquetas de nieve para esquiar y patear por la zona.
Otros tres deciden hacer una bonita y relajada ruta de senderismo por el valle y pueblos cercanos.
Y los ocho restantes optamos por el ‘mojado sobre mojado’ colocándonos las botas y ropa húmeda del día anterior y saliendo hacia el valle de Barrosa para hacer un corto pero agradable recorrido.
Los que salimos hacia Barrosa iniciamos la ruta con una ligera lluvia la que afortunadamente cesa unos minutos después.


Paseando por el valle nos damos cuenta de la acertada decisión que tomamos ayer. Restos impresionantes de varios aludes nos hacen imaginar lo que hubiese podido pasar con nosotros.


Un corto ascenso
un descenso
simpática foto de grupo

y nueva foto de grupo con el banderin del club.


Todos los grupos coincidimos en haber disfrutado cada cual de nuestra salida y en la cena, reagrupados de nuevo, intercambiamos las vivencias del día.




DÍA 4: " La vuelta a casa"

Puesto que la meteo no acompaña se decidió que tras el desayuno partiríamos hacia casa.
Acompañados por los walkies y amenizados por cánticos tan singulares como el ‘Soy minero’ de Antonio Molina y otras canciones ‘Chusma’ procedentes de un Renault cercano circulábamos por la carretera en dirección a nuestras casas.
Cada vehículo fue a su marcha, los más comprometidos (con hij@s, parejas, ti@s, hermano@s, suegr@s…) circularon a más velocidad para llegar cuanto antes a casa.
Los menos comprometidos o sin compromiso alguno se lo cogieron con mucha más calma, pararon a visitar al habilidoso barman y se comieron unos bocatas.

Finaliza la salida con balance positivo.
Ha habido buen ambiente, se han hecho nuevos amigos, ha habido muchas risas y, aunque no se ha hecho lo previsto en montaña, hemos realizado dos buenas salidas.

Mil gracias a tod@s por venir y …..Hasta la próxima!!!.

sábado, 30 de enero de 2010

Salida de Alpinismo: Ascensión cara Norte del Monte Perdido

Ya hay fecha para la salida invernal del club. Del 18 al 21 de marzo Monte Perdido, en el Parque Nacional de Ordesa, ha sido el elegido de este año.
Con dos posibles rutas de ascenso: Cara Norte clásica y Cara Norte directa.
Con posible ascensión opcional al Corredor de Esparrets.
Una ascensión técnica y exigente con vivac incluido para los 'machacas' del club.

Los 'Poc a poc' también tendrán un sitio en esta salida con rutas de senderismo y raquetas de nieve.
Información detallada en la próxima reunión del club del día 11 de febrero en las instalaciones de Apeu Indoor (20:00h)

lunes, 17 de agosto de 2009


Desde este humilde blog queremos dar muestra de nuestra mas profunda tristeza por los acontecimientos de estos días y su triste desenlace, consolar a la familia y a todos los amigos de Oscar Perez en estos momentos tan tristes y duros.


Desgraciadamente no pudo ser.

Como muchas veces sucede la propia naturaleza contra la que nos enfrentamos nos doblega, nos vence.

Se suspende el rescate de Óscar Pérez


Un cambio en el tiempo en la zona la previsión de intensas nevadas, la incertidumbre sobre el actual estado del oscense y la dificultad y el alto riesgo que entrañaba para los rescatadores seguir trepando hacia él fueron las causas que provocaron la dura decisión tomada ayer.
"Pocas posibilidades"
Después de diez días de intensas gestiones diplomáticas y esfuerzos desde el terreno, tras colocar cientos de metros de cuerda que asegurasen el descenso del alpinista oscense y superar el collado sito a 5.800 metros, la adversa climatología ha puesto punto y final a la labor de búsqueda del escalador en esa montaña del Karakorum paquistaní.
La dramática decisión se tomó de común acuerdo entre los grupos coordinadores en el Campo Base, en la localidad de Skardú y en el club Peña Guara y se dio a conocer a través de un comunicado: "Hemos decidido suspender las actividades de rescate ante el adelanto del mal tiempo que impide continuar con la labor". A esto hay que sumar las "dificultades técnicas" y las "pocas probabilidades de encontrar a Óscar con vida". Y sobre todo, "por el riesgo para la seguridad" de los miembros del equipo de rescate.
Pese a los duros momentos, agradecen las muestras de apoyo recibidas día a día. En especial, el trabajo del presidente del Gobierno central, autonómico, de la embajada española en Islamabad, de las autoridades paquistaníes y de todo el grupo de alpinistas españoles, norteamericanos y porteadores de altura que desde el campo base "han trabajando al límite de sus posibilidades". Por último, muestran su "tristeza" y "comprensión" con la familia de Óscar. "Es el comunicado que nunca queríamos dar", lamentan desde Huesca.
"Lo humanamente posible"
Las 21 personas que conforman el equipo de rescate, ya han recibido la orden de regresar a casa. "No podíamos arriesgarnos a que quedaran bloqueadas. Con uno ya hay bastante", aseguran abrumados desde la peña alpinista. La familia, que estuvo siempre al corriente de la operación de rescate, está destrozada, pero comprende que se ha hecho "lo humanamente posible" por salvar a su ser querido.
Durante todo el día de ayer la lluvia estuvo presente en el campo base, y metros más arriba, la nieve hacía imposible emprender la expedición de rescate. "En el Karakorum, una vez llega el mal tiempo no lo abandona hasta julio. Somos los únicos alpinistas que hay en la zona", afirmaba el presidente de la Peña Guara, Manuel Bara. Es un ejemplo de la inestabilidad climatológica de estas fechas en aquel lugar. Las previsiones hablaban de que hasta el martes podría mantenerse el cielo despejado, pero nadie se fiaba de que el pronóstico se mantuviera. Y así ha sucedido.
Óscar Pérez sufrió el accidente cuando intentaba el Latok II, una montaña de 7.108 metros.
Su compañero, Álvaro Novellón, escuchó cómo su amigo se precipitaba por una arista de la montaña. Acudió en su auxilio y lo encontró con una pierna y un brazo roto, lo que imposibilitaba su descenso. Ambos decidieron que Álvaro -tras dejarle ropa de abrigo, dos sacos ligeros de dormir, comida y gas para derretir hielo- partiese en busca de ayuda. Así, Óscar quedó incomunicado en una repisa medio centenar de metros por debajo de la arista por la que había subido, a unos 6.200 metros de altitud. Desde un comienzo, el oscense sabía que su rescate sería largo y complicado. "Sé que tardaréis diez días", afirmó antes de que su compañero saliese en busca de ayuda. La crudeza de la montaña lo ha impedido.

miércoles, 8 de julio de 2009

CUMBRE EN EL HUASCARAN SUR.

El pasado 2 de julio y a pesar del mal tiempo el banderín del Club ondeaba en la cumbre mas alta del Perú, el Huascaran.

Cumbre del Huascarn sur.


Antes de intentar la cumbre helada del nevado mas alto de la Cordillera Blanca, estuve aclimatando varios días por los alrededores de Huaraz, capital del valle de donde parten la mayoría de las expediciones en este duro, pero maravilloso entorno de montañas gigantes y frías.
Durante los primeros días fueron excursiones mas o menos sencillas por encima de los 4.500m, hasta la aproximación al primero de los objetivos el Nevado Pisco con 5.752m.
Tampoco fue un pico fácil, ya que el tiempo no acompaño en ningún momento y la lluvia, nieve y después el frío en altura, junto con bastante niebla complicaron una ascensión en principio no demasiado complicada, pero bueno ahí esta también su cumbre para el Club.

La ascensión del Huascaran comienza 2 días después, con pocas expectativas ya que la meteorología no daba tregua.

Llegue al campo base a 4.350m. junto con el guia local Eloy Salazar Obregon y el cocinero porteador, después de una buena caminata de 1.200m de desnivel por un bonito bosque de Eucaliptus, que aunque no es un árbol endémico se cultiva por aquí para su explotación como leña y construcción.

A la mañana siguiente sobre las ocho salimos en dirección al C1 a 4.860m. situado ya en el campo de hielo por encima de una enorme morrena glaciar con muchos bloques de piedra de fácil acceso, montamos el campamento a medio día y todo parecía ir bien, salvo el la cumbre, donde soplaba un viento infernal.

No tardo en hacerse notar, pues a media tarde empezó a azotar el campo 1 donde estábamos alojados un grupo de "gringos", y nosotros. Durante toda la noche soplo un viento entre 40 y 50 kilómetros hora que amenazaba las tiendas y todo lo que no estaba bien sujeto.

Aguantamos hasta la mañana siguiente pero el viento no arrecio y los americanos decidieron bajarse junto a su séquito de porteadores y cocineros, nosotros en nuestra tienda decidimos gastar el día de reserva hasta la mañana siguiente.
Amaneció un día de esos que uno no puede desperdiciar en la montaña, lucia un sol maravilloso que prometía calentarnos hacia el medio día, que es cuando comienza a dar en esta cara de la montaña, nos apresuramos a desmontar el C1 y salimos rápido para que no nos pillara el sol a mitad de la ascensión a C2, ya que el camino discurre por una canaleta de hielo y seracs propicia a las avalanchas y a la caída de hielo, con bastantes grietas que se mantienen cerradas hasta mediodía. Sin mas problemas que las prisas y algún susto por las grietas, llegamos al campo 2 sobre la 13 horas y montamos la tiendas sin mas problemas a 5.940m, cenamos mas bien mal que bien y nos fuimos a dormir ya que a las 2'30h de la madrugada comenzaba el ataque a cumbre.

La noche era fría pero con una media luna que nos iluminaba y nos permitirá ver con mejor perspectiva el camino, que como no, comienza con una suave pendiente llena de enormes grietas que nos dieron algún mal rollo. Nada mas pasar el primer escollo llegamos a lo que había sido la ruta normal de ascenso, cubierta por una enorme avalancha de nieve y grandes bloques de hielo, tuvimos entonces que buscar un nuevo camino y subiendo un poco mas hacia el suroeste encontramos una pared de entre 55º a 75º de hielo y nieve que nos permitio después de tres largos de 60m. en ensamble subir a la parte alta del glaciar intermedio, unas 3 horas.

Seguimos camino hacia la cumbre pensando que lo peor había pasado y que no encontraríamos mas inconvenientes que los habituales, pero no fue así. A 6.450m mas o menos una gigantesca cornisa de nieve por donde se accedía al plato superior se había desmoronado dejando un caos de grietas y bloques de hielo como escenario para enfrentarnos al ultimo tramo se la ascensión.

Tuvimos entonces que improvisar y buscarnos la vida para poder acceder a la parte alta sorteando una profunda grieta que nos separaba solamente 1'50 cm de nuestro destino, pero con el inconveniente de que nuestros piolets no encontraban agarre por culpa de la nieve blanda.

Después de casi una hora franqueamos ese obstáculo con mas pena que gloria y conseguimos acceder a la Pampa, o falso llano que dicen por aquí, y después de 2'30h de dura caminata con nieve por encima de las botas mas el cansancio acumulado llegamos a las 13'30h a la cima del Nevado.

No pudimos ver nada desde la cumbre ya que la niebla empezó a rodearnos y durante toda la bajada amenazo con nevadas y frió.
Después de unas horas y un imponente rapel de 50m. desde un serac y sobre una grieta impresionante llegamos a la parte baja de la montaña y comienza a nevar intensivamente hasta nuestra llegada al C2, casi al mismo tiempo que el ocaso llegaba a su fin.
Costo mucho esfuerzo en muchos momentos pero,¡¡¡¡ LO CONSEGUIMOS!!!!

domingo, 24 de mayo de 2009

Nuevo reto para el club El Mon a Peu.




El Huascarán es un pico nevado ubicado en la cordillera Occidental de los Andes centrales de Perú, en la Provincia de Yungay, en el sector denominado Cordillera Blanca.
Su cumbre sur tiene el pico más alto del Perú al alcanzar los 6.768 msnm. Es la montaña más alta de toda la zona tropical de la Tierra.
Este pico forma parte de la preparación necesaria junto a otras montañas, para el nuevo proyecto de conseguir un ochomil en primavera-verano del 2010.
Toti Ortiz esta preparando un proyecto nuevo para el próximo año,se trata de coronar el K4 o Gasherbrum II de 8.035 msnm, en el Karakorum al este del glaciar de Baltoro.Para ello es necesaria una buena preparación física y técnica en diferentes terrenos de montaña, que se inicia con esta nueva expedición a los andes Peruanos.

miércoles, 20 de mayo de 2009

12 Ochomiles para Edurne Pasaban.






La alpinista vasca Edurne Pasabán se encuentra por fin a salvo en el Campo Base del Kangchenjunga, al que llegó hacia las cinco de la tarde (hora local) de miércoles tras un extenuante descenso desde la cima de la tercera montaña más alta del mundo (8.586 metros).
Tanto Edurne como Álex han sufrido congelaciones durante el descenso. La guipuzcoana en dos dedos de los pies y uno de sus pulgares; el vizcaíno, que permaneció toda la noche del martes en el Campo 3 cuidando de su compañera, en varios dedos de los pies y de una mano. Pero, en general, y según un primer examen de Jorge Egocheaga, medico de la expedición, no parece que revistan gravedad.

martes, 12 de mayo de 2009

LA MUERTE BLANCA

Amigos del club, quiero que sepáis que durante nuestra estancia en el Cerro, esté hecho marcó nuestro estancia y ascenso, y desde aquí queremos ofrecer nuestra más profunda admiración a todos aquellos que contribuyeron en el rescate y en especial a la Patrulla de Rescatistas del Aconcagua.
Gracias por estar ahí.

Sabin y Toti estuvieron en el Cerro Aconcagua unos días después de la tragedia.

Curiosamente, aunque sucede en un clima frío y amargo, la muerte blanca es dulce y cálida. Así le dicen a la muerte de alta montaña: un pequeño sopor producto del cansancio, un pestañear de ojos después de la asfixiante caminata, un reposo sobre una piedra demasiado cómoda, generalmente más arriba de los seis mil metros de altura, bastan para envolverlo a uno en la manta blanca de la nieve, entre la ausencia de oxígeno dentro de las venas, y dejarse llevar hacia el otro mundo. Uno no puede solo contra la muerte blanca. Necesita de alguien que esté más entero, que lo despierte, que lo arrastre con una soga (real o imaginaria) por la senda del descenso. Esa es otra de las características de la muerte blanca: en su gran mayoría sucede en bajada, cuando el cuerpo ya se relajó de tanto trepar y el andinista se cree con el hecho consumado.
Al menos aquí, no se habían visto nunca imágenes filmadas de alguien que parece derrumbarse hacia la muerte blanca. Son horriblemente cercanas. Un hombre gatea sus últimos minutos sobre la nieve e intenta decir que está vivo. Un puñado de rescatistas que acaba de hacer cumbre por la ruta normal para poder bajar hacia el Glaciar de los Polacos (pocas personas en el mundo pueden hacerlo en el día, como ellos lo hicieron) intenta despertarlo: “Levantate culiao”, le dicen en ese argot mendocino, un poco por desesperación, y otro porque apenas pueden con ellos mismos.
Hay algo que no tiene sentido: qué objeto tiene denunciar que dejaron morir al guía mendocino Federico Campanini, después de que los rescatistas habían subido uno de los cerros más difíciles del mundo hasta la cumbre (el Aconcagua es comparado con algunos 8000 de la cadena Himalaya por su microclima y la ausencia de oxígeno) y haber vuelto a bajar hasta Polacos para dejarlo tirado ahí. Con lo difícil que le resulta a uno defender a la policía –y más aún a la policía mendocina–, cabría aclarar algunas cosas sobre la patrulla de rescate que funciona en el parque provincial Aconcagua pero depende de la temible Policía de Mendoza. Sus colegas les dicen “los hippies”, y durante el año son más bien una docena de parias que entrenan aparte, son discriminados por sus compañeros, sus superiores e incluso por sus “inferiores”. Pero que durante la temporada alta del Aconcagua son capaces de suspender la cena de Plaza de Mulas a las 9 de la noche por un pedido de rescate, pueden subir y bajar el cerro con un temple notable y generalmente les duele que jamás nadie les reconozca el mérito. Se sabe, la lapidación pública injustificada es una especialidad de la tele.
Habría que preguntarse: ¿por qué eran sólo ellos los que llegaron hasta ahí a buscar a su colega, aunque se movilizaron cerca de 80 personas para el rescate que incluía a los italianos (un grado de solidaridad que no existe en ningún cerro de esta altura)? Pues, es simple: porque eran prácticamente los únicos que podían llegar en ese tiempo a ese lugar en ese momento. Hasta donde este cronista sabe no hay helicópteros que puedan sobrevolar a 6500 metros con una tormenta de nieve. ¿Cómo se los puede acusar de abandono si subieron casi 3000 metros de diferencia de altura, bajaron unos 500 metros más e intentaron arrastrar a Campanini durante unas tres horas, con y sin sogas, en una altura que suele tener media atmósfera de presión, en un horario que suele ser fatal para casi cualquier ser humano? Después de las 18, todos allí lo saben, el Aconcagua se transforma en la altura.
La filmación de las gateadas de Campanini parece montada en un set y no explica nada, aunque quiera aparecer como lo que sucede, aunque la tele despliegue su bastión de opinólogos mal entrenados y con permanente mal de altura. Cuando cada paso cuesta 10 minutos, y las reservas están agotadas, el “levantate culiao” es una soga que sirve para tirar. Era lo mismo que me gritaba el experimentado guía Carlos Tejerina (el Teje), hace diez años junto a Javier Ciancio, después de hacer cumbre en el Aconcagua por la ruta del falso polaco, para dejar una bandera de Página/12. El 16 de enero de 1999, a las 17.05, después de atravesar el Gran Acarreo pisando tierra firme en subida y nieve hasta la cintura en bajada, una tormenta de 30 grados bajo cero preparó la cama para la muerte blanca. Lo único que yo quería era sentarme a descansar un segundo. “Por favor”, le decía al Teje, que siempre decía que los accidentes no existían y todas las muertes de la montaña eran evitables. “Déjeme un segundo nada más.”
Pero no me dejó. “Levantate culiao”, me imploró el Teje, que de montaña (para ese entonces 17 cumbres del Aconcagua en sus hombros y decenas de cerros escalados) sabía bastante. Mantenerme erguido y caminando era la manera de seguir despierto, de llenar de colores a la muerte blanca para que se derrita de miedo. Aquella vez fuimos unos trece los que pudimos sortear el cerco de una montaña que parecía de pronto de invierno, y llegar a eso de las 10 de la noche al campamento de Piedras Blancas, unas tres horas más arriba de Berlín. En nuestra carpa durmió un brasileño, y en la de otros andinistas se metieron otros extranjeros, solitarios y perdidos, carne de cañón para la bestia de roca que se traga todo lo que queda suelto. Y eso que sólo teníamos que bajar. A Campanini no lo abandonaron, por más que a todos nos duela. Esa imagen no vale nada: si se quedaba el resto de la patrulla a pasar la noche con esa tormenta, sus integrantes serían hoy recordados heroicamente por haber acompañado a Campanini en su dulce y también heroica muerte blanca.

PUBLICADO POR PAGINA/12 por Mariano Blejman.